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En la mira del BCU: Asesores de inversión

FlorenciaBerro
Florencia Berro
fberro@bda.com.uy
El viernes 18 de agosto, el Banco Central del Uruguay (“BCU”) publicó la comunicación No. 2017/151 (“Comunicación”) que prevé un nuevo requerimiento de información para los asesores de inversión, de periodicidad anual, comenzando el próximo 30 de setiembre de 2017 en relación al ejercicio 2016 (ene-dic). Según lo indica la Comunicación, la información a proporcionar recae sobre la actividad, así como las políticas y procedimientos de prevención de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo.


¿Qué se exige?
En la primera parte (Anexo A), se requiere indicar el volumen de las operaciones correspondiente a cada línea de actividad, distinguiendo: canalización y asesoramiento. La apertura de la información distingue por: productos (bursátiles o extrabursátiles), clientes (según tipo de persona, residencia, fondos de terceros, PEPS, vinculadas), zona geográfica (según residencia, cooperadores GAFI y BONT), y canales de distribución (según el contacto con cliente sea directo o no). La segunda parte (Anexo B), consiste en un cuestionario respecto de las materias sobre las que recaen las principales obligaciones impuestas por el BCU, por lo que se adecuado completamiento es clave; entre ellas:

En la primera parte (Anexo A), se requiere indicar el volumen de las operaciones correspondiente a cada línea de actividad, distinguiendo: canalización y asesoramiento. La apertura de la información distingue por: productos (bursátiles o extrabursátiles), clientes (según tipo de persona, residencia, fondos de terceros, PEPS, vinculadas), zona geográfica (según residencia, cooperadores GAFI y BONT), y canales de distribución (según el contacto con cliente sea directo o no).

La segunda parte (Anexo B), consiste en un cuestionario respecto de las materias sobre las que recaen las principales obligaciones impuestas por el BCU, por lo que se adecuado completamiento es clave; entre ellas:

• Información incorporada al Registro de Mercado de Valores
• Servicios que brindan a clientes, debiendo indicar si prestan alguno distinto a la canalización y asesoramiento.
• Referenciamiento, entendida como la actividad de presentar clientes a intermediarios, y asistir en la apertura de cuenta y relevamiento de documentación del cliente, en el marco de un contrato.
• Tercerizaciones de servicios, debiendo indicar entre otros la fecha, el tipo de servicio y el prestador.
• Resguardo de información y documentación.
• Forma en que se llevan los registros de órdenes y clientes.
• Ingresos por comisiones y otros, distinguiendo la línea de actividad, así como si se perciben directamente de clientes o por medio • Ingresos por comisiones y otros, distinguiendo la línea de actividad, así como si se perciben directamente de clientes o por medio de retrocesiones.

¿Qué hay detrás?
Del contenido se deduce que el requerimiento apunta a tomar conocimiento por parte del BCU, de las formas en que opera en la práctica una de las figuras más dinámicas del mercado de valores local, y en base a lo cual tomar una definición sobre algunas cuestiones en las que el regulador había mostrado indicios de cambio de criterio.

En especial, la cuestión relativa al giro permitido a los asesores y la posibilidad de que éstos tengan poderes generales de libre administración sobre las cuentas de sus clientes en los intermediarios, sin necesidad de registrar una orden concreta para la inversión respectiva en forma previa. Se advierte asimismo la necesidad de conocer la escala y riesgos que representan en el mercado, de acuerdo a la estructura que mantengan, lo cual en los hechos ha llevado al BCU a plantearse la conveniencia de introducir modificaciones a la figura, entre ellas, la exigencia de garantías según actividad. Otra cuestión clave consiste en la actividad de referenciamiento y su estrecho relacionamiento con los intermediarios, tanto locales como extranjeros; en este sentido, la información solicitada hace énfasis en las previsiones de contacto personal con el cliente y obligación de debida diligencia. Sin lugar a dudas la Comunicación marca el inicio de una etapa clave en la supervisión de este segmento del mercado de valores por el regulador, que merecerá la cautela de reconocer el expertise con que cuentan estos operadores, la relevancia que han adquirido para el desarrollo del mercado de valores local, y la “llave” que representan para abrir puertas a operadores y mercados internacionales.
Quedamos a disposición para asistirlo en el completamiento del formulario, así como para acompañarlo en la etapa que se inicia.
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