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Madrid & Palma de Mallorca Montevideo, miércoles 5 de abril de 2017
 

EL “COMPLIANCE” CRECE Y LLEGA A TODAS LAS ACTIVIDADES

Luciana Girino
Florencia Ventós
fventos@bda.com.uy
Programa Superior en Compliance, IE Law School, Madrid, España
Si bien en el Uruguay ya puede percibirse tendencia hacia el compliance, lo cierto es que según lo que se observa a nivel mundial, este llega y es para quedarse.
Al margen de la legislación existente, (como ser la ley de transparencia fiscal y la ley integral contra el lavado de activos), y del hecho que en determinados sectores de actividad el compliance ya se encuentra bastante desarrollado (mayoritariamente en el sector financiero y bancario), en Uruguay no han habido grandes modificaciones normativas que demuestren una real preocupación y creciente cambio cultural hacia el cumplimiento normativo y en resto de las áreas.

Por lo general, la cultura del compliance aún no se ha extendido a ámbitos no regulados, ni se ha implantado en la vida cotidiana de las empresas uruguayas. Sin perjuicio de ello, el interés a nivel país es notorio y es evidente que se aproximarán grandes cambios.

Por otro lado, merece la pena mencionar que a nivel mundial, el compliance crece a pasos agigantados dentro de la vida de las distintas empresas, independientemente de su volumen o sector de actividad, cambiando radicalmente su funcionamiento, tanto interno como externo.

Hoy en día el compliance empresarial tiene connotaciones reputacionales sumamente ventajosas dado que marca cierto perfil, es un estándar de buenas prácticas. El compliance abre las puertas a la posibilidad de mayores negocios, en virtud de que cada vez son más las compañías que requieren ciertas políticas de cumplimiento de parte de sus proveedores y contrapartes.

En España particularmente, el hecho que desencadenó la corrida empresarial hacia el compliance fue principalmente la reforma del Código Penal del año 2010. La misma introdujo un nuevo concepto, la responsabilidad penal de las personas jurídicas. Consecuentemente, a partir del 24 diciembre de 2010 las personas jurídicas españolas pueden delinquir. Tal responsabilidad puede darse tanto a nivel del directivo como del empleado.

Este tipo de normativa apuesta a implantar en el seno de las empresas la cultura del cumplimiento. En determinados supuestos, si la empresa cumple con probar la adopción y ejecución eficiente de un plan de prevención de delitos, así como la designación de un oficial de cumplimiento encargado de la supervisión y control de la empresa, previo estudio del Juez de la causa, la empresa podría quedar exenta de responsabilidad penal, fomentando de esta manera la cultura general de cumplimiento entre todo tipo de organizaciones.

Resulta importante destacar que si bien la responsabilidad penal de las personas jurídicas es una novedad, existen varios países que ya la han implantado en su legislación. La responsabilidad penal empresarial no resulta un concepto para nada descabellado, y de hecho sin ir mas lejos, Argentina se encuentra muy avanzado en el proceso de adopción de una ley muy similar y basada fundamentalmente en la española.

La finalidad que busca a desde una perspectiva global con el compliance, es que las empresas implementen un modelo de prevención que conste de políticas y procedimientos internos. El mismo debe determinar medidas de vigilancia, control y supervisión para prevenir o mitigar el riesgo de comisión de delitos dentro de las empresas.

Resulta importante destacar que el compliance desempeña un papel fundamental en la creación de valor empresarial, reforzando así la construcción y preservación de la imagen, prestigio y buen nombre de la empresa, fortaleciendo también la credibilidad y transparencia entre los clientes.

Grandes escándalos públicos nos han hecho notar la enorme necesidad que existe de regular este tipo de cuestiones. Estamos viviendo un momento en que la transparencia en los negocios ha cobrado una importancia significativa y creo que es cuestión únicamente de tiempo para que Uruguay sea uno más de los países en haber implementado este tipo de regulación.

Mi experiencia en España me ha demostrado que definitivamente existe una tendencia progresiva a la prevención del riesgo, lo que confirma la necesidad de implantar medidas de prevención con la finalidad de evitar o reducir la comisión de delitos, dentro de la orbita penal de las empresas. Creo que uno de los grandes beneficios que tiene la instauración de una cultura global de cumplimiento es el vuelco a la libre competencia e igualdad entre los competidores, tendiente a la eliminación de todo tipo de actuación delictiva o provecho ilícito.
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